Pilates Después de una Lesión - Regreso a la Vida

Por Lori Manse

Para cualquiera en el mundo del fitness, lastimarse es complicado. Tu cuerpo, que pasó a través de tantas cosas, ahora te está traicionando. Sé lo difícil que es aceptarlo. Una rotura de menisco condujo a un fallido reemplazo parcial de mi rodilla en el 2014, que terminó en una reconstrucción total para el 2016. Tan horrible como suena, la parte más difícil para mí era no poder hacer algo que identificara lo que soy.

Estar lesionada es mucho más difícil mentalmente que físicamente, porque el movimiento consciente es una parte central de nuestras vidas. Cuando estamos lesionados, nos sentimos tristes porque estamos heridos, pero también porque no podemos hacer lo que nos hace sentir mejor. De mí no había ejercicios o poses dignas para Instagram; estaba volviendo a aprender a caminar de nuevo. Fue humillante.

Recuerdo sentarme en mi Reformer, sollozar y sentir pena de mí misma, cuando un libro en mi estudio me recordó los principios del Pilates. No había nada malo en la parte superior de mi cuerpo y tenía una pierna fuerte. Comencé a concentrarme en todas las cosas que sí podía hacer. Regresé a todos los fundamentos. Comencé de nuevo y perfeccioné muchísimo prestando atención a todos los pequeños detalles.

Utilicé ese tiempo para desarrollar prácticas olvidadas y sentí una alegría genuina al celebrar hitos como cuán lejos podía doblar o extender mi pierna cada semana. También volví a mi práctica de colchonetas que había descuidado durante años, mientras me divertía mucho con todo el equipo.

Sin mi experiencia en el Pilates, no estaría donde estoy hoy. Pilates curó mi cuerpo roto y me hizo darme cuenta de que no todo era basura, incluso durante esos días oscuros o feos. Pilates me permitió no solo concentrarme en mi rehabilitación física, sino que también me mantuvo sana mentalmente. Volver a lo básico y lo fundamental me ayudó a redescubrir mi amor por el Pilates y por qué comencé este viaje hace tanto tiempo.

También me ha hecho increíblemente paciente hacia nuestros clientes con dificultades, convirtiéndome en una mejor maestra.

Cambiar mi enfoque me ha permitido hacer cosas que no podía imaginar y aceptar que la vida ahora siempre tendrá algunas limitaciones. Nunca más podré sentarme sobre mis talones o hacer un semicírculo sobre los dedos de los pies y eso está bien. A lo largo de esta experiencia, el Pilates me ayudó a mantenerme positiva, motivada y sobre todo muy agradecida. Todos los días puedo hacer lo que amo con las personas que amo en una comunidad tan grande de maestros y educadores que me apoyan. Y si alguna vez necesitas modificaciones para la rodilla, yo soy tu chica.

Para leer el artículo en inglés en su versión original, visita la página de Balanced Body: https://blog.pilates.com/pilates-after-injury-return-to-life/


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