Pilates Post-Parto: Fortalecimiento de Suelo Pélvico

 

Uno de los procesos más hermosos que vivimos las mujeres es el de procrear una vida, pero en esta etapa nuestro cuerpo experimenta importantes cambios.

El Pilates antes y durante del embarazo nos ayuda a mantener un estilo de vida activo que ayudará a ganar fuerza y vitalidad durante esta etapa. Sin embargo, la fase más exigente física y psicológicamente viene en el post-parto.  Durante muchos años se creía que el periodo posterior al parto debía de estar destinado únicamente al reposo más absoluto. Sin embargo, se ha demostrado que el ejercicio controlado durante el postparto es beneficioso para las madres, tanto para su salud física como emocional.

Debemos tomar en cuenta muchas cosas a la hora de iniciar nuestro plan de ejercicios, como por ejemplo, el tipo de parto y el tiempo transcurrido luego de este proceso, ya que la recuperación en cada cuerpo es diferente y de esa misma manera debe tratarse. Siempre debemos consultar con nuestro doctor y tener su autorización para empezar cualquier tipo de actividad. Generalmente recomiendan esperar un periodo de 4 a 6 semanas para dar inicio a una rutina de ejercicios.

Hay que tener en cuenta que en esos 9 meses de embarazo nuestro cuerpo produce una hormona llamada relaxina, que produce pérdida de estabilidad por laxitud de los ligamentos y puede provocar dolor lumbar o pélvico. Esta hormona permanece en el cuerpo hasta 4 ó 5 meses después del parto y hay que enfocar los ejercicios con esta consideración.

¿Por qué practicar Pilates después del parto?

 Esta técnica ofrece una serie de ejercicios físicos que consiguen el movimiento de todo el cuerpo y resulta apto para todo tipo de personas. Sus posturas y movimientos se pueden adaptar a la situación física en que se encuentre una mujer tras la gestación y el parto, ayudando a su recuperación.

La importancia de la práctica del Pilates post parto no solo viene del beneficio que traerá a su cuerpo aportándole tonicidad y fuerza a la musculatura abdominal y ayudando a mejorar la diástasis, sino también trabajando el suelo pélvico que es el conjunto de musculaturas, ligamentos y fascias cuyo objetivo es soportar los órganos en el interior de la pelvis. Estos músculos se ven comprometidos en el proceso de gestación y parto, siendo un aspecto que preocupa, ya que si no trabajamos en su fortalecimiento, luego se pueden presentar lesiones como prolapsos e incontinencia urinaria, entre otros.

La rehabilitación del suelo pélvico empieza con el aprendizaje de la respiración y entre los 6 principios del Pilates está el aprender una respiración adecuada para el fortalecimiento del core.

Es importante saber que el core está compuesto por una serie de músculo que forman nuestro corsé o faja anatómica (oblicuos, recto abdominal, multífidos, transverso abdominal y el suelo pélvico). Y es justo en eso en lo que se enfoca el trabajo de Pilates post-parto: en fortalecer y tonificar nuestro core para así evitar lesiones futuras.

Muchas veces olvidamos que nuestro cuerpo es un templo que debemos cuidar, el Pilates siempre busca reforzar tus músculos de manera global, sin dejar de lado ninguna estructura, es por eso que te recomendamos practicarlo antes, durante y posterior al embarazo; así preparas tu cuerpo para vivir esa etapa tan hermosa de la mejor manera.

Licda. Maholy Monzon


Dejar un comentario

Por favor tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados